Es domingo por la tarde, hace frío fuera, está lloviendo o simplemente te apetece descansar y pasar una velada tranquila en el sofá. Como todo el mundo sabe, este es el preámbulo perfecto para la nostalgia, y más cuando estás lejos de los tuyos.
Quizás en esta situación, te apetezca ver una película de gente migrante como tú, que ha dejado su país de origen, pero aún sostiene la presencia de los suyos y poseen la fuerza para mudarse a un país diferente, simplemente para cuidar desde lejos.
Entre las películas de migrantes que más nos han marcado están esas que capturan exactamente lo que sentimos, la nostalgia que pesa en el pecho, la memória que no se borra aunque cambies de país, y esa fuerza silenciosa para empezar de cero sin perder de vista de donde vienes. Si eres de los que sostiene a su familia desde lejos, estas historias te van a resonar.
Nosotros sabemos lo que es el luto migratório, el hecho de cargar con dos vidas, la que dejaste atrás y la que construyes día a día. Las películas de migrantes nos muestran que no estamos solos, que esa lucha por mantener viva la memoria forja un nuevo comienzo y eso es algo universal.
Películas de migrantes recomendadas

Hoy te traemos varias películas de migrantes que tocan justo esos temas. Toma nota y organiza una tarde de visionado para sentirte como en casa.
Minari. Historia de mi familia (2020)
La familia Yi llega a Arkansas en los 80 con un sueño, cultivar las míticas verduras coreanas pero en suelo americano. Jacob, el padre, está convencido de que pueden hacer crecer su cultura en estas tierras secas de otro país. Mónica, la madre, duda, pero obviamente apoya a su marido. Los niños David y Anne navegan entre el inglés y el coreano, ya que ambos tratan de acostumbrarse a esta nueva etapa. Todo cambia cuando llega Soonja, la abuela, con su frasco de «minari«, una hierba que crece donde nada más crece.
Esta película de migrantes es poesía pura sobre el choque cultural. O nostalgia está en cada escena: Monica extrañando Seúl mientras cocina arroz para su familia, David oliendo la hierba de la abuela, Soonja diciendo con pena «esto no es Corea» pero igualmente accede a plantar sus semillas…
Lo más importante es esa fuerza que la película transmite para empezar de nuevo. Cuando el granero se quema, cuando el corazón falla, cuando todo parece perdido, la familia Yi sigue ahí. La hierba “minari crece salvaje”, por lo que la memoria sobrevive. Es un recordatorio brutal, porque migrar no es olvidar, es replantar tu raíz en suelo nuevo.
Spare Parts (2015)
Cuatro estudiantes hispanos de Carl Hayden High School en Arizona reciben un reto: construir un robot submarino para competir contra el MIT y otras universidades millonarias. No tienen presupuesto. No tienen papeles. Solo tienen hambre de ganar y un profesor que cree en ellos.
Esta película de migrantes basada en historia real muestra la garra de quienes lo perdieron todo, pero no la esperanza. Los chicos reciclan chatarra, aprenden soldadura de forma autodidacta, practican en las piscinas públicas de su ciudad. Cada error se lo toman como una lección y cada obstáculo como una oportunidad.
La nostalgia aquí aparece en los pequeños detalles de la película: entre ellos hablan español, recuerdan anécdotas y los sueños que tenían en México, pero sobre todo cargan con el peso de demostrar que los migrantes también valen. La fuerza para empezar de nuevo está en cada tornillo que aprietan. Cuando ganan (sí, spoiler: ganan), no es solo una victoria técnica. Es la prueba de que el éxito de un migrante no necesita papeles para brillar.
Como ellos construyen robots con todo lo que pillan, nosotros construimos futuro con lo que tenemos. Es una marca de resiliencia pura.
En un barrio de Nueva York (In the Heights, 2021)
Washington Heights, es el corazón latino de Nueva York. Su protagonista Usnavi sueña con volver a la República Dominicana, pero su bodega es el alma del barrio, por lo que no se puede ir. En este casola nostalgia les invade, Usnavi extraña el mangú de su abuela, Nina extraña la casa de sus padres, en definitiva todos extrañan vivir en su ciudad natal.
Lin-Manuel Miranda convirtió su musical en una explosión de color y ritmo llevada a la gran pantalla. Las películas de migrantes como esta celebran sin duda o comunidad que sostienen, los que no ves físicamente, pero siguen estando en tu cabeza.
La fuerza para empezar de nuevo se ve en la decisión final de Usnavi, que se plantea durante toda la peli si quedarse o irse. Es la pregunta que todos los migrantes nos hacemos en algún momento. Al final el barrio decide por él, porque cuando sostienes comunidad, ella también te sostiene a ti.
The Farewell (2019)
Billi, nacida en Nueva York, pero criada en Changchun, recibe una malísima noticia, su abuela Nai Nai tiene un cáncer terminal. Pero su familia en China decide no decírselo y organizan una boda falsa para reunir a todos antes del final.
Isso película de migrantes dirigida por Lulu Wang (basada en su historia real) explora la tensión cultural. Billi, americana, quiere honestidad brutal. La familia china, por el contrario, prefiere protegerla con silencio. La nostalgia está en cada bocado de la cena familiar, en las canciones que Nai Nai canta, en los recuerdos que Billi rescata de su infancia china.
Al final Billi acaba aceptando las dos culturas, dos formas de pensar opuestas. No elige, simplemente abraza ambas. Esto también es una especie de migración emocional, con la que acaba aprendiendo a pertenecer a dos mundos sin traicionar ninguno de ellos.
Estas mentiras piadosas, las hacemos a diario los migrantes que estamos lejos de nuestro país. Por ejemplo, cuando decimos que estamos bien, aunque realmente igual, extrañamos a nuestra familia, pero seguimos siendo fuertes solo para que ellos estén mejor.
Upon Entry (La llegada, 2022)
Diego, arquitecto venezolano, y Elena, bailarina catalana de Barcelona, llegan a Estados Unidos con todos sus papeles en regla, listos para arrancar una nueva etapa. Quieren potenciar sus profesiones y armar una familia en la tierra de las oportunidades.
Pero nada más pisar el aeropuerto de Nueva York, los mandan a la sala de control de inmigración. Ahí los agentes de inmigración los pasan por un registro incómodo y un interrogatorio agotador que busca sacar a la luz cualquier cosa que no encaje en su historia.
Es un ejemplo de cómo ambos tienen la fuerza para empezar de nuevo, en su insistencia desesperada por explicar quiénes son para que les dejen entrar al país. Esta película de migrantes españoles muestra la burocracia como algo tedioso a lo que se enfrentan millones de personas cuando tienen que solicitar su carta de residencia, la Cartão Verde o algún que otro documento. Porque un solo detalle o una duda por pequeña que sea puede hacer que tu futuro se desmorone.
¿Por qué estas películas nos marcan tanto?

Você está em películas tocan la fibra sensible porque sostienen en la memoria lo que somos ahora y lo que dejamos atrás para serlo.
Abrazan la nostalgia, pero sin victimismo. Es una forma de aferrarse a los recuerdos mientras seguimos luchando. Extrañar, en este caso, fortalece, porque te da las fuerzas necesarias para seguir adelante, ya que tienes un motivo para hacerlo.
En estas cintas audiovisuales, ninguna familia se rinde, todos buscan la resiliencia de seguir mirando hacia el futuro para seguir creciendo y sosteniendo a nuestros seres queridos.
En Curiara sabemos que las películas de migrantes reflejan nuestra realidad, y es que aunque no estás personalmente, sigues sosteniéndolos por muy lejos que estés. Cada transferencia es un acto de amor, cuidados y un guiño a ese cariño que les tienes.
Lo importante es que estas películas nos validan, puesto que migrar no borra tu raíz, la transforma en algo más fuerte. Como nuestras familias allá, que con lo que reciben construyen un nuevo futuro, más próspero, más acogedor, más feliz.
Si tu vida fuera película de migrantes, ¿cómo se llamaría? ¿Qué escena mostraría tu nostalgia? ¿Cómo filmarías tu fuerza para empezar de nuevo? La respuesta la puedes pensar mientras disfrutas de estas obras audiovisuales que te proponemos.
Porque migrar es como vivir tu propia peli en vivo, puedes vivir tu propio drama, comedia, o musical en primera persona. De esta manera sostienes la memoria mientras forjas una nueva, empezando de cero, pero sin olvidar tus raíces.
Porque como ya sabes, em Curiara transfieres mucho más que dinero. Transferimos presencia a través de esos héroes silenciosos que mantienen la memoria de su familia viva. Transfiere la fuerza de empezar de nuevo sin olvidarte de donde vienes.