O sancocho venezolano no es solo un plato, es una tradición y unión familiar.
Cuando pensamos en el sancocho venezolano, nos vienen a la mente reuniones de domingo, celebraciones espontáneas y la calidez de la cocina criolla que nos conecta con nuestras raíces.
Para quienes estamos en el estrangeiroespecialmente si vivimos en Europa, preparar un sancocho venezolano representa un reto cargado de nostalgia, porque no siempre encontramos los mismos ingredientes con los que crecimos en Venezuela.
Sin embargo, con creatividad y algunos sustitutos disponibles en mercados europeos, es posible recrear el sancocho venezolano y disfrutar de ese sabor que nos transporta a casa.
El significado del sancocho venezolano para nosotros

O sancocho venezolano es mucho más que una sopa espesa con carnes y tubérculos. Es un plato tradicional de Venezuela y colectivo, pensado para compartirse entre familiares y amigos.
Em Venezuelacada región le da su toque particular, el sancocho venezolano de res en los llanos, el de pescado en las costas, el de gallina en los Andes, o las versiones mixtas que combinan pollo, costilla y verduras.
Prepararlo implica paciencia, tiempo y un fuego lento que poco a poco va extrayendo lo mejor de cada ingrediente. Y, si lo juntas de postre con una buena arepa doce, ya te sentirás tan cerca de casa como los que viven allí.
Es un plato que acompaña celebraciones, pero también momentos difíciles, porque su propósito siempre es reconfortar.
Para o Venezuelanos en la diáspora, este plato se convierte en una especie de ritual de resistencia cultural, cocinarlo en otro continente es una forma de decir “seguimos siendo nosotros”.
Ingredientes tradicionales
El secreto del sancocho venezolano está en la variedad de ingredientes criollos que combinan raíces, verduras y proteínas. Entre los más comunes encontramos:
- Proteínas: pollo, gallina, costilla de res o pescado (dependiendo de la región).
- Tubérculos: yuca, ñame, ocumo, apio criollo y papa.
- Verduras y aliños: cebolla, cebollín, ají dulce, pimentón, ajo, ajo porro y cilantro.
- Otros toques: jojoto (maíz tierno en trozos) y plátano verde, que aportan textura y dulzor.
Estes ingredientes no solo aportan sabor, sino también identidad cultural. El reto surge cuando intentamos replicar el sancocho venezolano em Europa, donde muchos de estos alimentos no se encuentran con tanta facilidad.
Quem emigramos sabemos lo que significa entrar en un supermercado europeo buscando yuca o ñame, y terminar con las manos vacías.
Aunque en ciudades grandes hay tiendas latinas que ofrecen productos importados, no siempre están disponibles, y a veces los precios son elevados.
Por eso, al preparar un sancocho venezolano em Europa, la creatividad se convierte en aliada. La clave está en identificar sustitutos que aporten un sabor y textura lo más parecido posible, sin perder la esencia criolla.
Ingredientes alternativos en Europa

Aquí compartimos algunos sustitutos que funcionan muy bien cuando queremos preparar un sancocho venezolano desde este lado del Atlántico:
- Yuca: en muchos Países europeus es difícil conseguirla fresca, pero se encuentra congelada en tiendas latinas o africanas. Como alternativa, puede usarse la patata harinosa o el cassava flour dumpling en mercados caribeños.
- Ocumo y ñame: se pueden reemplazar con chirivía, nabo o incluso batata blanca europea.
- Apio criollo: sustituible por apio nabo (celeriac), muy común en Europa y con una textura similar.
- Jojoto: sobre maíz tierno en mazorca suele encontrarse congelado en supermercados internacionales.
- Plátano verde: algunas tiendas africanas o asiáticas lo vende pero en caso extremo, se puede omitir o reemplazar por un plátano macho.
- Aliños criollos: sobre ají dulce es el más difícil de reemplazar, pero se puede usar un pimiento pequeño rojo o amarillo combinado con un toque de pimentón dulce. El ajo porro se sustituye fácilmente con puerro. El cilantro se encuentra fresco en la mayoría de mercados europeos.
Con estos ajustes, el sancocho venezolano logra mantener su esencia y, aunque no sea idéntico al original, sigue siendo un abrazo en forma de sopa.
Receta práctica de sancocho venezolano adaptado en Europa

Ingredientes:
- 1 pollo de corral o 1 kg de costilla de res (también puede mezclarse).
- 3 mazorcas de maíz tierno (fresco o congelado), cortadas en trozos.
- 2 chirivías o nabos en cubos (sustituto de ocumo/ñame).
- 500 g de patata harinosa.
- 1 batata blanca o anaranjada (opcional, para dar dulzor).
- 1 plátano macho verde en rodajas.
- 2 ramas de puerro (sustituto del ajo porro).
- 1 pimiento rojo dulce (sustituto del ají dulce).
- 1 cebolla grande.
- 3 dientes de ajo.
- 1 manojo de cilantro fresco.
- Sal, comino y pimienta al gusto.
- Agua suficiente para cubrir todos los ingredientes.
Preparación:
Preparar las carnes
Si usas pollo, te recomendamos que sea de corral, porque tiene más sabor y se parece más a la gallina criolla que usamos en Venezuela.
Corta el pollo en presas medianas y retira el exceso de grasa. Si prefieres costilla de res, pide en la carnicería que te la troceen en pedazos con hueso, ya que el hueso es lo que dará profundidad al caldo. Lava bien la carne y resérvala.
Sofrito inicial
En una olla grande (idealmente una de fondo grueso), añade un chorrito de aceite y sofríe la cebolla, los dientes de ajo picados, el puerro en rodajas y el pimiento rojo.
Este paso es fundamental porque aquí se concentra el primer nivel de sabor del sancocho venezolano. Deja que las verduras suden a fuego medio, removiendo constantemente para que no se quemen.
Sellado de la carne
Agrega las presas de pollo o los trozos de costilla a la olla. Sofríelos junto con el aliño hasta que se doren ligeramente. Este paso ayuda a que la carne suelte jugos y genere un caldo más sabroso. Añade un poco de sal y pimienta al gusto.
Agregar agua y crear el caldo base
Una vez sellada la carne, cubre con abundante agua (al menos 3 litros). Sube el fuego y deja hervir. Cuando comience a soltar espuma, retírala con una cuchara para obtener un caldo más limpio.
Deja cocinar por unos 30–40 minutos a fuego medio, para que la carne ablande y suelte todo su sabor.
Incorporar los tubérculos más duros
Añade los trozos de chirivía o nabo (sustitutos del ocumo o ñame), junto con la batata e o mazorcas de maíz cortadas.
Estos ingredientes necesitan más tiempo para ablandarse, así que es importante colocarlos antes. Cocina por 20 minutos adicionales.
Añadir las patatas y el plátano verde
Pela y corta las patatas en trozos grandes, del tamaño de un bocado. Haz lo mismo con el plátano macho verde, en rodajas gruesas. Incorpora ambos al caldo y remueve suavemente.
O plátano es clave porque ayuda a espesar naturalmente el caldo y aporta un sabor característico del sancocho venezolano.
Rectificar sazón
Prueba el caldo y ajusta con sal, un toque de comino y pimienta al gusto. Si notas que falta intensidad, puedes añadir un cubito de caldo de pollo o res, aunque lo ideal es mantenerlo lo más natural posible.
Deja hervir todo a fuego medio-bajo durante 30 minutos más, o hasta que las verduras estén suaves y la sopa tenga cuerpo.
El toque final de frescura
Justo antes de apagar el fuego, añade un manojo de cilantro fresco picado. Este detalle es el sello criollo que le da aroma y frescura em sancocho venezolano. Mezcla suavemente para que se integre con el caldo caliente.
Reposo y servido
Apaga el fuego y deja reposar el sancocho por 10 minutos tapado. Esto permite que los sabores se concentren aún más. Sirve en platos hondos, asegurándote de que a cada comensal le toque una buena ración de caldo, carne, maíz y tubérculos.
Acompañantes recomendados
O sancocho venezolano nunca se disfruta solo. Lo ideal es acompañarlo con arepas recién asadas, aguacate fresco en tajadas o un buen ajicero picante.
En caso de no tener arepas, un pan campesino europeo puede cumplir la función de mojar el caldo y completar la experiencia.
Consejos para mantener el espíritu
Aunque cambiemos ingredientes, lo que nunca debe faltar es el espíritu del sancocho venezolano:
- Cocinar en familia: invitar a amigos o paisanos para picar los vegetales y conversar mientras hierve la olla.
- Acompañantes: aguacate, arepas o incluso pan europeo pueden servir para mojar en el caldo.
- Tiempo y paciencia: no hay atajos, el sabor se construye poco a poco.
- Compartir: a sancocho venezolano nunca es para una sola persona; es para todos los que se sienten a la mesa.
El puente cultural

Cocinar un sancocho venezolano em Europa não é apenas um acto culinario, es un gesto de memoria y pertenencia. Es demostrar que, a pesar de la distancia, seguimos conectados con nuestra tierra a través de sabores y aromas.
Cada vez que hervimos esa olla, recreamos el mismo ritual que generaciones anteriores practicaron en Venezuela, reunirnos alrededor del fuego, compartir un plato caliente y sentir que, aunque estemos lejos, llevamos a Venezuela en nuestro paladar.
O sancocho venezolano é um dos tradiciones Navideñas que trasciende fronteras. Aunque en Europa no tengamos siempre a mano yuca, ocumo o ají dulce, podemos encontrar alternativas que nos permitan mantener viva la esencia de este plato tan nuestro.
Adaptar el sancocho venezolano com ingredientes europeos no significa perder autenticidad, al contrario, es una muestra de resiliencia y creatividad. Cada olla preparada fuera del país es un recordatorio de nuestras raíces, un puente de nostalgia que se convierte en esperanza y unión.
Porque al final, más allá de las sustituciones, lo que realmente importa del sancocho venezolano es el espíritu con que lo cocinamos y lo compartimos. Y ese, pase lo que pase, nunca se pierde.
Com Curiara, te sentirás como en casa. Porque cada bocado es una historia, una memoria viva de hogar. Y en este viaje de volver con el corazón, te acompañamos siempre.