De la Nueva Granada a la Gran Colombia: una historia compartida

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Cuando uno emprende el viaje de la migración, la búsqueda de un nuevo hogar viene acompañada de un torbellino de emociones: esperanza, incertidumbre y, a menudo, añoranza. Para los venezolanos que se han establecido en Colombia, hay una verdad reconfortante: allí encuentran costumbres, expresiones o referencias culturales familiares, puesto que comparten frontera con Venezuela. Si has emprendido ese viaje o planificas migrar al país vecino, seguramente sabrás que hubo momentos en que incluso estuvo unido a Venezuela, pero ¿podrías decir qué fue primero, la Gran Colombia o la Nueva Granada? Desde Curiara te acercamos a la historia compartida por ambos pueblos.

¿Qué fue primero, la Gran Colombia o la Nueva Granada?

Imagínate por un momento un territorio vasto, donde las montañas andinas se encuentran con las llanuras infinitas y las costas caribeñas. Un lugar donde el cacao crecía salvaje, y donde las voces de nuestros ancestros ya se mezclaban. El Virreinato de la Nueva Granada, establecido en el siglo XVIII, fue una entidad colonial española que abarcó lo que hoy conocemos como Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá. 

Pero no fue la única Nueva Granada que existió en la región, de forma que no es tan fácil responder a la pregunta que hemos planteado. La relación entre los territorios que hoy constituyen Venezuela y Colombia fue cambiante y muy compleja. Vamos a verlo en detalle.

¿Qué fue el Nuevo Reino y el Virreinato de la Nueva Granada?

Comenzamos diferenciando dos conceptos: el Nuevo Reino y el Virreinato de la Nueva Granada. El Nuevo Reino de Granada es un término más antiguo, que surgió poco después de la conquista española. Se refería principalmente a los territorios bajo la jurisdicción de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá, fundada en 1549. Era una división administrativa dentro del vasto Imperio Español, pero sin la autonomía o la estructura política de un virreinato. 

El Virreinato de la Nueva Granada, por otro lado, fue una entidad político-administrativa de mayor rango, creada por la Corona Española en dos etapas: primero en 1717, y luego de una breve supresión, restablecida de forma definitiva en 1739. Su capital fue Santa Fe de Bogotá y funcionó durante varias décadas. Respondía a la necesidad de mejorar el control y defensa de sus territorios en el norte de Sudamérica, especialmente ante el creciente interés de otras potencias europeas, y la administración de sus recursos. 

¿Qué relación tuvieron los territorios venezolanos con la Nueva Granada?

La historia de los territorios que hoy conforman Venezuela es compleja en su relación con la Nueva Granada. Antes de la creación del Virreinato de la Nueva Granada, y durante gran parte del período colonial, los territorios venezolanos estuvieron bajo diversas jurisdicciones, principalmente la Real Audiencia de Santo Domingo, que dependía nominalmente del Virreinato de Nueva España, con capital en México. Imagina la distancia, la complejidad de la comunicación, pero también el intercambio de cultura y el comercio.

Con la creación definitiva del Virreinato de la Nueva Granada en 1739, los territorios venezolanos pasaron a formar parte de esta nueva entidad, aunque la integración duró poco: en 1742 la provincia de Venezuela volvió a independizarse del Virreinato, y en 1777 se consolidó como Capitanía General de Venezuela.

¿Qué fue la República de Colombia, conocida como Gran Colombia?

Después de siglos de vida colonial, llegó la época de la independencia. Fue en este contexto, en 1819, cuando Simón Bolívar, con el sueño de una gran nación unida, fundó la República de Colombia, una unión que ha quedado para la historia como la Gran Colombia.

Este proyecto buscaba unir los territorios que habían conformado el Virreinato de la Nueva Granada en una sola nación soberana. Sin embargo, la Gran Colombia tuvo una vida relativamente corta. Las enormes distancias, las diferencias regionales, las ambiciones políticas y las dificultades económicas llevaron a su disolución. Venezuela y Ecuador se separaron en 1830 y, solo un año después, la Gran Colombia dejó de existir, dando paso a una tercera república: la Nueva Granada.

Así, si nos preguntamos qué fue primero la Gran Colombia o la Nueva Granada, la respuesta es compleja: el Nuevo Reino de Granada y el Virreinato de la Nueva Granada fueron entidades coloniales que precedieron a la Gran Colombia, un proyecto republicano post-independencia, que, aunque corto, es un hito en nuestra historia compartida; pero también hubo una Nueva Granada después de la Gran Colombia, la república que comprendió las actuales Panamá y Colombia.

Venezuela y Colombia, una frontera porosa

Nuestros ancestros compartieron el mismo sol, las mismas lluvias, las mismas luchas y alegrías. Esa herencia común es la que hoy te permite sentir esa familiaridad en las calles de Bogotá o Medellín, en la manera de hablar de su gente, en el sabor de sus comidas. Su impronta permanece y es incluso más intensa en la frontera. Como explica el politólogo Ronal F. Rodríguez, experto en geopolítica de Colombia y Venezuela, los habitantes de esa zona no se identifican como dos naciones diferentes: «Los andinos, como se denomina a los habitantes del occidente venezolano, siempre han tenido una estrecha relación con los habitantes de los Santanderes.»

Tulio Hernández, sociólogo e historiador venezolano radicado en Bogotá, insiste en esa idea: «No existen dos países tan parecidos ni tan interconectados, dos naciones con tantas similitudes y una historia siempre entrelazada.» Durante siglos, el intercambio migratorio ha sido constante entre ambos. De hecho, Colombia es el país que acoge más migrantes venezolanos seguido por Perú. En Curiara, estamos orgullosos de ser el puente que les conecta con los suyos desde Colombia y otros países de Latinoamérica, ayudando a mantener viva la llama de la cercanía, sin importar la distancia.

Más que historia: qué vínculos culturales existen entre Venezuela y Colombia

Nuestras semejanzas son una fuerza viva que se manifiesta cada día. Para un venezolano en Colombia, esto se traduce en conexiones que hacen la adaptación más suave, más humana.

El acento familiar, los dichos que reconfortan

¿Cuántas veces has escuchado a un colombiano decir «¡échale ganas!» o «¡qué chévere!» y te has sentido un poco más en casa? Esos giros lingüísticos, esas expresiones tan nuestras, son parte de ese legado. Compartimos no solo un idioma, sino una forma de sentirlo y expresarlo. Es como cuando, en medio de la rutina, alguien te suelta un «¡A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo!», y sabes que es momento de enfrentar lo que venga con alegría y determinación. Es un dicho que nos conecta con los llanos de Venezuela y Colombia, cuna de nuestro joropo. Hay muchas otras frases típicas venezolanas que también se dicen en Colombia, como el clásico «Camarón que se duerme se lo lleva la corriente», una lección de vida que todos hemos escuchado. 

Ritmo y alegría: la música que nos conecta 

Si los dichos son el alma, la música es el corazón que late al mismo compás en Colombia y Venezuela. El joropo, esa explosión de arpa, cuatro, maracas y bajo que nació en nuestros llanos, es el baile tradicional que compartimos, pero no solo el joropo nos une. Aunque la cumbia, con su ritmo cadencioso y su herencia africana e indígena, es un baile emblemático de Colombia, su influencia y variantes se sienten en toda la región, incluyendo Venezuela. Asimismo, muchos migrantes venezolanos encuentran consuelo y alegría en las letras y melodías vallenatas, que les recuerdan a su gente a la vez que les abren los brazos a la cultura colombiana. 

La mesa compartida: el sabor de la unión

La gastronomía es, sin duda, uno de los lazos más fuertes. ¿Quién puede resistirse al aroma de una arepa recién hecha? Es el desayuno, la cena, el antojo de medianoche, el plato que nos une. Seguramente en Colombia y Venezuela se celebra más que en ningún otro lugar el Día mundial de la arepa. Y qué decir del sancocho, ese caldo reconfortante que sabe a familia, a domingo, a celebración. El sancocho venezolano también se disfruta en Colombia. 

La resiliencia como bandera

Colombia y Venezuela no solo comparten los colores de su bandera. Tanto colombianos como venezolanos hemos enfrentado nuestros propios desafíos históricos, pero esa capacidad de levantarse, de buscar nuevas oportunidades, de mantener la fe y la alegría a pesar de las adversidades, es una cualidad que compartimos. Es la resiliencia que te impulsa a buscar un nuevo horizonte, a construir una vida digna para ti y los tuyos, incluso cuando la distancia te separa de quienes más amas.

Construyendo tu nuevo hogar en Colombia

Para el migrante venezolano, llegar a Colombia es la oportunidad de construir nuevas redes de apoyo en un país cuya historia y costumbres tienen mucho en común con Venezuela. En Curiara, sabemos que, mientras construyes esa nueva vida, tu corazón sigue conectado con la familia y amigos. Por eso, nos esforzamos en ser ese aliado que te permite enviar dinero de Colombia a Venezuela de forma segura y eficiente. Aquí seguiremos para hacer que ese cuidado y presencia sigan siendo una realidad.

Fuentes consultadas

  • Ministerio de Cultura del Gobierno de España: Bicentenario de las Independencias Iberoamericanas (Virreinatos)
  • Wikipedia: artículos sobre Virreinato de la Nueva Granada, Capitanía General de Venezuela, Real Audiencia de Caracas, Disolución de la Gran Colombia, Nuevo Reino de Granada 
  • Colombia.co: Así fue la Gran Colombia de Bolívar
  • Actualy: Colombia y Venezuela, breve historia de una hermandad, Ronal F Rodríguez
  • BBC News Mundo: Las marcadas similitudes entre Colombia y Venezuela que a muchos colombianos y venezolanos a veces les cuesta admitir, Norberto Paredes
  • Migration Policy Institute: Tras Maduro, un enfoque mesurado de la migración venezolana es más esencial que nunca, Diego Chaves-González